Foto: Aníbal Trejo

Baños de bosque

Dice Bertrand Russel que “Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo, se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes, llenos de dudas”.

La buena noticia es que debo ser muy inteligente, porque estoy llena de dudas: ¿será interesante lo que hago?, ¿servirá para alguien este nuevo enfoque?, ¿tiene sentido que trabaje tanto?, ¿me creo los testimonios que tengo o los pongo, también en duda? ….

En estas estoy, señoras y señores. Y como soy más de pasar a la acción, porque navego mal en mares de dudas, he puesto en marcha dos remedios que conozco:

1.- hablar con gente que me quiere y

2.- dar largos paseos por el campo.

Y, efectivamente, cuando te pones en marcha, van apareciendo luces y, sobre todo, ayuda.

La primera y más llamativa, me viene de la mano de mi amiga Teresa Dorn que me da otra brillante frase “¿Por qué andas buscando la verdad? Quédate quieto, está ahí: en la montaña, en el pino, en ti mismo” de Lao Tzu. Bueno, en realidad me lo dijo en inglés, porque ella es americana: Why do you run around looking for the truth? Be still, and there it is—in the mountain, in the pine, in yourself. Y yo, que soy muy curiosa, le dije, cuéntame más.

Y me ha llevado al pinar que tenemos aquí, cerca de mi casa, en la Sierra de Gredos, a hacer “baños de bosque” durante una mañana y, para los que no sepáis en qué consiste, es una práctica beneficiosa tanto para la salud mental como física inspirada en las tradiciones sintoístas y budistas. Consiste en sumergirse en la naturaleza con los cinco sentidos, se practica en Japón desde los años 80 para mejorar la salud y lo llaman shinrin-yoku.

Y leyendo luego, sobre los baños de bosque, he visto que entre las instituciones que han analizado los efectos saludables de estrechar los vínculos con el aire libre está la Organización Mundial de la Salud (OMS) que considera que la salud va mucho más allá de la “ausencia de afecciones o enfermedades” para ser “un estado dinámico de completo bienestar físico, mental y social” en el cual actúan tanto factores genéticos como culturales, sociales, económicos y medioambientales; y recuerda que la naturaleza juega un papel fundamental en la promoción de la salud ya que mejora la calidad de vida percibida, rebaja la morbilidad, disminuye la mortalidad, reduce el sobrepeso y la obesidad, y ayuda a mantener la salud cardiovascular entre otros beneficios.

También encontré en internet que @Alex Gesse, guía formado en terapia de bosque apunta: “En Barcelona está creciendo la demanda de este tipo de dinámicas de empresa para conectar con la naturaleza. Dejando un lado estadísticas, observas cómo, al cambiar de escenario, los empleados interactúan, baja el ritmo frenético con el que llegan, se estiran, olvidan por un momento el teléfono móvil, disfrutan del silencio y de los sonidos que rodean la atmósfera, como los pájaros, el aroma de la tierra mojada…”

Lo recomiendo, sin duda alguna. Es una experiencia sensorial inolvidable: te hace disfrutar más del campo, considéralo parte de tu terapia de salud y, sobre todo, te abre la mente para disfrutar de cada momento del paseo, con los cinco sentidos. No dejes de hacerlo.

Pregúntame, conoce más experiencias de turismo generativo. Escríbeme a hola@isabelsancheztejado.com

a

Everlead Theme.

457 BigBlue Street, NY 10013
(315) 5512-2579
everlead@mikado.com
[contact-form-7 404 "No encontrado"]